Esta semana los sabios supremos de la FIFA van a determinar la distribución de los cupos que a cada federación le corresponde disputar en las eliminatorias que se nos vienen. Todo esto luego de la ceremonia que se celebró el pasado mes de diciembre en la que se determinaron las sedes de los mundiales del 2018 y el 2022, decisiones que a muchos nos dejaron, o por lo menos a mí atónitos. Como ya sabemos días antes de que se anunciaran las sedes un diario inglés denunció una práctica que yo pensé que era solo colombianísima: la del intercambio de prebendas (en este caso de dinero contante y sonante) a cambio de votos para cierta sede en el medio oriente. Lo sorprendente insólito inaudito fue que la FIFA se limitó a expedir un enérgico comunicado en el que expresaba su profundo pesar por el hecho y que abriría una exhaustiva investigación para hallar los responsables y llevarlos a las máximas instancias de la ley por el hecho. Al sol de hoy, todavía no se sabe (ni se sabrá) el resultado de dicha comisión de ética, y de todas formas la sede acusada de la mordida ganó con relativa facilidad la sede del mundial del 2022*
* Una de las vainas que más me dejó aburrido por el hecho de que no se va a celebrar el mundial aquí en USA es que Indianápolis iba a ser casi seguramente sub sede. No les miento: ya yo soñaba con poder tener a mis queridos amigos aquí de visita para disfrutar del mundial así fuera que el partido que nos hubiesen asignado hubiese sido Arabia Saudita vs Ucrania.
Por otro lado, ya habíamos comentado aquí lo urgente que es introducir tecnologías en el fútbol que permitan tener mayor precisión a la hora de validar o invalidar acciones de gol. Blatter después de los semejantes papelones por parte de árbitros arbitricos que se vieron en instancias críticas del mundial prometió revisar el tema, y oh sorpresa, la cosa sigue igual y en nada de nada, como para variar**.
** Hablando de tecnologías en el fútbol, quise escribir un editorial comentando una columna de Gabriel Meluk, el mechudo director de deportes de El Tiempo. Como ya saben mi intermitencia a la hora de escribir al final nunca lo hice y ya el tema pasó vencimiento de términos, pero de todas maneras para que no quedar con esa, cito este fragmento que se me quedó rechinando en los dientes:
“Ahora, bien. Por poner un ejemplo, imaginémonos un partido hipotético entre Tolima y Santa Fe, en Ibagué, de noche, con pésima iluminación y con la producción de TV de cuatro cámaras y en el que haya, por ejemplo, que definir si una falta fue adentro o afuera de las 18 para determinar un penalti.”
“Imaginemos, hipotéticamente insisto, que un árbitro cualquiera, un Jorge Hernán Hoyos quizás, como por mencionar uno que ya no haga parte del panel y no levantar suspicacias infundadas, pida a gritos al cuarto juez que revise el video para saber si la jugada que define un clasificación a la semifinal de nuestro ‘rentado profesional’, fue o no fue y, entonces; se reúnen los genios, retroceden el video y lo ponen una y otra vez y al pasar un largo rato, deciden, finalmente… “
Esto lo escribió después de una decisión técnica derivada del juego de cuartos de final entre Brasil y Holanda. Déjenme explicarles lo que el hippy este hizo: comparó un partido de cuartos de final de una copa del mundo entre equipos de élite mundial con un Santa Fé – Tolima en Ibagué. Déjenme decirlo nueva mente, que la cosa es tan bizarra que es difícil de digerir: @MelukLeCuenta comparó un partido de cuartos de final entre Brasil y Holanda con UN PARTIDO ENTRE SANTA FE Y TOLIMA en Ibagué. El post que quería hacer tenía como 900 palabras, pero dejemos hasta allí.
De manera que ahora se reunieron otra vez estos individuos, y básicamente en los ratos delibres que les queden entre ríos de Whisky sello azul y el uso de damas de compañía, van a decidir la distribución de los cupos al mundial. No voy a llover sobre mojado porque ya varios medios han comentado que esto es una decisión 100% política y no deportiva, que la CONCACAF con sus jijuemil federaciones tiene mucho más poder de decisión que la CONMEBOL, y que Blatter con la reelección en juego se va a abrir más de piernas que prepago en sábado de carnaval.
Como ha quedado demostrado que a los dirigentes de FIFA son unos ineptos que lo único que les interesa es conservar la corbata vitalicia que tienen, y que periodistas deportivos como el que mencioné no tienen ni puta idea conceptos mínimos de costo/beneficio, es claro que la única manera de que esas eliminatorias queden bien organizadas es que *Yo* las haga.
Las eliminatorias se hacen para garantizar que los equipos que tengan mejor nivel sean los que lleguen al selecto grupo de los 32 finalistas. La insistencia de la FIFA de seleccionar los elegidos por confederación representa el primer problema: el talento no se encuentra uniformemente distribuido, y por eso es ilógico pensar que Corea del Norte tiene el mismo peso que Portugal (lo cual se reflejó con el 8-0 que se dio cuando dichos equipos se enfrentaron). La explicación del porque siempre se han jugado las eliminatorias regionalmente es por la distancia geográfica relativamente cercana, pero en estos días de vuelos chárter y despegar.com, ya no se encuentra tan válida. El primer modelo que yo propongo es uno en el que dado unos grupos de eliminación balanceados, sin importar la confederación a la que se pertenezca, se escojan los que obtengan los mejores resultados como miembros de los 32 finalistas. Estas serían las reglas:
- El local Brasil y España por ser el campeón clasifican automáticamente al mundial
- Dividimos todas las confederaciones en 15 grupos de a 6 equipos cada una.
- Cada grupo se le asigna una cabeza de serie, utilizando las mismas reglas que se utilizan para asignar cabeza de serie en los mundiales (historia, resultados recientes, etc.)
- Utilizando como base los rankings de la FIFA, se hace una ronda preliminar para purgar selecciones machuchas y/o piratas que nada tienen que hacer en este sistema (por ejemplo, Samoa americana, la isla de Guadalupe, Surinam, Singapur, Vietnam, San Marino, etc.)
- Los que ganen esos “wildcards” entonces pasan a la serie eliminatoria con los equipos más “serios” (pongo serios entre comillas porque Colombia entraría directo a fase de grupos, lo que lo haría un equipo “serio”. Pero en realidad, y nuevamente utilizando el ranking de la FIFA, estimo que más o menos hasta el puesto 70 de esa clasificación hay equipos que se pueden considerar competitivos).
Y listo, eso es todo. Con esas reglas, hice un pequeño sorteo*** para ver cómo quedaría en asunto, y estos son los resultados:
***El sorteo lo hice con Excel pero a mano… aunque me encantaría, no puedo escribir software con cada post que escribo.
Grupo 1: Holanda, Corea del Sur, Egipto, Armenia, un wildcard de CONCACAF y un wildcard de OCEANIA.
Grupo 2: Alemania, Turquía, Ucrania, Gabón, un wildcard de ASIA y un wildcard de CONMEBOL.
Grupo 3: Argentina, República Checa, Irlanda, Panamá y dos wildcards de ASIA.
Grupo 4: Inglaterra, Suecia, Bielorusia, Jamaica, un wildcard de CONCACAF y un wildcard de UEFA.
Grupo 5: Uruguay, Dinamarca , Hungría, Bélgica y dos wildcards de UEFA.
Grupo 6: Portugal, México, Irlanda del Norte, Rumania, un wildcard de UEFA y un wildcard de ASIA.
Grupo 7: Croacia, Costa de Marfil, Honduras, Lituania, un wildcard de CONCACAF y un wildcard de ASIA.
Grupo 8: Grecia, Montenegro, Nigeria, Algeria, un wildcard de UEFA y un wildcard de CONCACAF.
Grupo 9: Noruega, Paraguay, Burkina Faso, Ecuador, dos wildcards de AFRICA.
Grupo 10: Rusia, Serbia, Bosnia-Herzegovina, Escocia, un wildcard de AFRICA y un wildcard de ASIA.
Grupo 11: Italia, Suiza, Camerún, Israel y dos wildcards de AFRICA.
Grupo 12: Chile, Australia, Iran, Bulgaria, un wildcard de ASIA y un wildcard de AFRICA.
Grupo 13: Ghana, Eslovaquia, Austria, Colombia, un wildcard de CONCACAF y un wildcard de AFRICA.
Grupo 14: Eslovenia, Francia, Guinea, Túnez, un wildcard de UEFA y un wildcard de AFRICA.
Grupo 15: Japón, USA, Sudáfrica, Costa Rica, un wildcard de UEFA y un wildcard de AFRICA.
Ahí está. Balanceado, espectacular, 18 meses de juegos intrigantes e interconfederaciones, que nos darán lo más selecto y granado para calificar a la justa orbital. Hay otro sistema que también quiero poner en consideración, pero será mañana, en la parte final de este entrega. Este pendiente…